PASO POR VILLA MARÍA DE LA MARCHA FEDERAL POR EL BICENTENARIO DE LA MUERTE DE MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES – De Luján a Salta, con fe y por la historia

Un grupo de cultores de la fe y la historia cabalgarán por más de 2.000 kilómetros para llevar la imagen de la Virgen del Luján a Salta. Ayer, hicieron en Villa María un alto en el camino

Durante dos meses, un grupo de gauchos recorrerá cabalgando gran parte del país llevando la imagen de dos vírgenes y honrando la memoria de Martín Miguel de Güemes, al cumplirse en 2021 los doscientos años de su muerte.

“Los decididos”, tal el nombre del grupo, llegaron ayer a Villa María, donde dejaron en custodia las imágenes de la Virgen del Luján y de “María del Milagro peregrina de a caballo” en la iglesia de la Sagrada Familia del barrio Mariano Moreno y se alojaron en Los Baguales, una escuela de monta, donde descansarán, tanto gauchos como caballos.

La marcha partió el 16 de abril desde Luján, provincia de Buenos Aires y aspira llegar el 17 de junio a la Quebrada de la Orqueta, provincia de Salta, lugar donde murió el prócer que honran con esta cabalgata.

Religión e historia
Fernando García Bes, un veterinario que integra el grupo de gauchos, habló con El Diario sobre la devoción religiosa del grupo y también, sobre el reconocimiento histórico al prócer.

“Ibamos a partir desde el monumento a Güemes en Buenos Aires”, dijo, pero por la pandemia decidieron reprogramar la marcha y eligieron Luján, dado que habían recibido en donación una imagen de la Virgen Patrona de Argentina.

“Tuvimos muchas dificultades que hacían peligrar esta Marcha Federal por el Bicentenario, pero como dijo uno de los cordobeses que integra el grupo, Gustavo Cabrera: ‘A una dama no se la puede dejar esperando’. Y así fue que emprendimos la marcha”.

Las imágenes son trasladadas por un dispositivo creado por un artesano salteño, Vicente Juárez, a la que llaman “hipomóvil”, porque permite llevarlas a caballo. “Del apero sale un cubo de madera y en la base de la imagen, hay un hueco que encaja perfectamente en ese cubo. Esa es una forma diferente de peregrinar y ya sabemos de que hay al menos cuatro imágenes de Santos construidos de esa forma y nos dijeron que estaba haciendo una similar en Córdoba con el Cura Brochero”, informó.

“Es una prueba más que estamos acompañados y bendecidos”, agregó García Bes.

Valoró que en cada pueblo donde se alojaron, fueron recibidos con mucha hospitalidad. “Es una prueba más de la confraternidad del pueblo argentino, que es mariano, profundamente devoto a la Virgen”, expresó.

Además del aspecto religioso de la Marcha Federal por el Bicentenario, hay una impronta histórica. “Martín Miguel de Güemes es, junto a Belgrano y San Martín, el trípode donde se asienta la Nación Argentina. Sin embargo ha quedado reducido por la historia oficial a un caudillo que cuidó la frontera del Norte”, dijo.

“Hablan del Norte cuando Güemes murió en 1821 y el Alto Perú -hoy Bolivia- se separa en 1826 de lo que era el Virreinato del Río de la Plata. Mientras Güemes vivía, el Norte era donde está hoy Perú”, aclaró.

“Güemes ingresa a la historia en las Invasiones Inglesas, repeliendo a los invasores”, dijo, para expresar que esa parte de su acción ha sido “olvidada” por los historiadores.

Es por eso que pretenden llegar a caballo el 6 de junio a la Finca La Cruz, para encontrarse con los gauchos que cabalgan desde Salta capital hacia la Quebrada de la Orqueta, y terminar allí este recorrido histórico, mariano y federal.

Heredera del espíritu de Güemes
Carmen Leonor Vivero (foto) es la única mujer que acompaña el recorrido de la Marcha Federal por el Bicentenario. Ella es presidenta del Fortín “Señora y Virgen del Milagro de San Agustín”, en la localidad de Cerrillo, Salta.

“Estoy muy agradecida por cómo nos han recibido en cada pueblo, nos han atendido excelentemente”, dijo, mientras preparaba una sopa de sémola con salsa criolla para el almuerzo.

“Acá compartimos las tareas”, señaló. Igual, le gustaría que más mujeres se animaran a un viaje así.
“Vine a la marcha de la mano del Señor y de la Virgen y tengo la fe de que vamos a llegar”, confió.

En comunión con el mundo
Carlos Figueroa, de La Carreta de Dios, valoró que tras realizar la primera Novena federal en 2020, en honor a la Virgen de Luján, se abrieron puertas de devoción en todo el mundo.

Unidos por la devoción mariana con los gauchos peregrinos, Figueroa dialogó con El Diario desde Luján, dijo que “no es casual que eso suceda”, recordando que la imagen fue enviada por un portugués, salió desde Brasil y custodiada por Manuel, un esclavo de origen africano “que hoy está próximo a llegar a los altares”, dijo, en alusión al pedido de canonización que se analiza en la Iglesia.

Por eso, en esta segunda Novena federal que comenzó el 29 de abril, “se eligieron los puntos geográficos relacionados a hitos históricos y se realizan en comunión con distintos lugares del mundo”. Empezaron por el Polo Sur, siguieron por Neuquén y el tercer día, fue en el Taller del artesano Vicente Juárez (ver nota central). El 8 de mayo, Día de la Solemnidad de la Virgen del Luján, la actividad religiosa se concentrará en Yaví, Jujuy.

“Hoy- por ayer- nos centramos en La Rioja porque en 1948 el obispo Serafini, un hombre que ha hecho mucho por la advocación, hacía lo que se llamaban giras triunfales peregrinas, dejando imágenes en distintos puntos del país en un recorrido de más de 4.000 kilómetros. Una estaba en la Catedral de La Rioja y ahora está en un barrio riojano donde hay una capilla en honor a la Virgen del Luján”, dijo.

“Nosotros dividimos el país en cinco regiones y la parte del angelus dedicada a Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur”, agregó. “No puedo dejar de pasar por alto que Villa Nueva también ocupa un hito en el recorrido histórico de la devoción”. Fue cuando el padre Jorge Salvaire, rescató a los hijos de la viuda villanovense Jacinta Rosales de Lazos, secuestrados durante un malón. Salvaire prometió difundir el culto a la Virgen en agradecimiento por salir vivo de ese rescate y cumpliendo esa promesa, fue que se inició el camino que impulsó la construcción de la reconocida Basílica de Luján.