POR MÁS QUE SE ESTABILICEN LOS CONTAGIOS, ES PRECISO REDUCIR LOS CASOS ACTIVOS PARA EVITAR EL COLAPSO SANITARIO

Así lo indicó Julián Bibolini, el médico infectólogo del Consejo de Atención Integral de la Emergencia COVID-19 “Dr. Enrique Servian”, en el parte de prensa de este miércoles al mediodía. A la vez, se refirió al nivel de protección que aportan las vacunas contra la enfermedad.

Actualmente, se cuenta con 132 camas destinadas exclusivamente a pacientes graves COVID en las terapias intensivas del sistema de salud público, de las cuales 102 están siendo ocupadas y 30 se encuentran disponibles.

“Son distintas las necesidades que hacen que una persona necesite una internación en estas unidades, ya sea por asistencia respiratoria mecánica, descompensación u enfermedades de base”, explicó Bibolini.

Asimismo, indicó que los nosocomios con capacidad para tratar a los pacientes con coronavirus son el Hospital Interdistrital de la Contingencia Evita, Central, el de Alta Complejidad, Distrital N°8, el Hospital de la Madre y el Niño; de la ciudad de Formosa, además, el Dr. Cruz Felipe Arnedo, de la ciudad de Clorinda.

Por otra parte advirtió que “el número de nuevos diagnósticos es muy alto y hace una gran presión en el sistema de salud. De mantenerse o aumentar la cantidad de casos positivos también significará un problema gigante para el personal de salud”.

Oportunidad en la que el especialista envió “un fuerte abrazo” a todos los profesionales abocados a la pandemia y reconoció la “gran labor” que realizan día a día en todo el territorio provincial.

Además, Bibolini aseguró que las medidas implementadas en el contexto de pandemia son las acertadas con el objetivo de evitar nuevos contagios y muertes por COVID, e instó a la población a colaborar para bajar los índices alarmantes de los últimos días.

La vacuna no impide el contagio

En otra parte de la conferencia, el especialista fue consultado sobre los fallecimientos de personas que fueron alcanzadas por algunas de las vacunas contra el COVID-19.

En este sentido, Bibolini reiteró que las vacunas no impiden el contagio, pero que sí la letalidad es más baja, y que, habrá personas vacunadas que se van a contagiar y también fallecer, sobre todo, si tiene enfermedades preexistentes.

Por lo que aclaró que “hay varias personas que han fallecido, algunas han tenido las vacunas; el 90% aproximadamente de todas las personas que han fallecido y ya han tenido una dosis de la vacuna, fue dentro de los 14 a 20 días de haberse aplicado esa dosis, por lo tanto, es el rango en que la formación de anticuerpos no es el más óptimo”.

Estudios demuestran que las personas que se infectaron pocos días post vacunación se debe a que la respuesta del sistema inmune demora hasta 28 días.

Además, “por más que una persona se haya vacunado y formado anticuerpos, pero si tiene una enfermedad de base esto les puede llevar al fallecimiento por coronavirus. Lo ideal sería que toda la población de Formosa haya tenido las dos dosis antes que tengamos este brote, pero a principio de año no se respetaron las medidas sanitarias, además las movilizaciones masivas generaron un aceleramiento en la aparición de nuevos casos y no nos permitió vacunar a la mayor cantidad de gente antes de este brote”.

“Si hubiésemos tenido las mismas condiciones que el año pasado, hoy muchas más personas tendrían más chances de vivir. Luego de estos brotes importantes se da que fallecen más comprovincianos por más que tengan una dosis de la vacuna contra la enfermedad”, concluyó.